Soñar que llegas tarde (a un examen, vuelo, trabajo, boda, etc.) se asocia mucho con ansiedad por expectativas y miedo a no estar a la altura. Representa la sensación de que el tiempo no alcanza o de que estás perdiendo oportunidades importantes. Puede reflejar presión externa (jefes, familia, pareja) o interna (autoexigencia fuerte y perfeccionismo).
Algunas lecturas dicen que este sueño aparece cuando sientes que “se te pasa el tiempo” para ciertos hitos: cambiar de trabajo, emprender, tener hijos, mudarte, estudiar, etc. La tardanza simboliza esa sensación de ir detrás del cronograma que tú mismo o la sociedad marcó. También puede ser un aviso de tu propio estrés organizativo: demasiadas tareas, mala planificación o dificultad para poner límites.
Cuando en el sueño hay pánico por no llegar, suele apuntar a miedo a fallar, a decepcionar o a perder algo que consideras clave. Si simplemente llegas tarde y te resignas, a veces señala que una parte de ti no quiere realmente ese compromiso o está dudando de esa decisión. En ambos casos, es un buen espejo para revisar prioridades, carga de trabajo y qué objetivos son realmente tuyos y cuáles vienen impuestos











